sábado, 27 de junio de 2015

CUANDO LA MENTE DESCANSA

Me voy a poner a escribir un poco y lo voy a hacer sobre los problemas y engaños que nos trae la mente.

Debido a la tienda con la que viajo por los mercados medievales y temáticos y al tipo de articulo que manejo, tengo que oír muchos problemas de los clientes, es decir, como es normal, quien se acerca a pedir un mineral, una piedra o cita para cualquier tipo de terapia, al igual que en un medico convencional, en la mayoría de los casos y como debe de ser, piden la piedra o lo que sea, contando que les pasa, para así, poder darme la oportunidad de aconsejarle que le vendría bien. Digo en la mayoría de los casos porque aunque es como recomiendo que se compre una piedra. Por ejemplo “tengo problemas de insomnio ¿que piedra necesito para combatirlo? A lo que suelo aconsejar cual es la que debería llevarse, pero no todo el mundo la pide con ese propósito. Hay quien la pide por la belleza de la piedra, hay quien la pide por que ha leído en una revista que es la que le corresponde a su horóscopo o bien, hay quien la pide simplemente porque le ha visto a alguien una igual o se la han recomendado.

Como decía antes, el mejor método para escoger una piedra es que reúna las propiedades para solucionar o por lo menos aliviar el problema que tengas o por que te llame la primera vista energeticamente hablando.

Un día de estos voy a escribir un texto hablando de las piedras, pero en este caso sigo con lo que iba, que es el problema de la mente.

Pues eso, debido a los momentos tan raros por los que pasamos, crisis, contaminaciones ambientales, descontrol en la propia humanidad con cada vez menos escrúpulos y demás, el problema mas frecuente es la ansiedad, los nervios, los agobios, el estrés y similares.

La verdad de mi parte, intento poner toda la carne en el asador para que se solucione en la medida de lo posible, pero en realidad, por mucho que haga una piedra, quien mas puede hacer en esos casos es uno por si mismo. La mente es poderosa hasta el punto de hacernos creer que entramos en un pozo del que no podremos salir, o hacernos creer que estamos totalmente derrotados, pero no es así, por lo menos si lo cortamos a tiempo, porque claro está, tanto va el cántaro a la fuente que termina por romperse, es decir, si dejamos que la mente nos hunda y no luchamos porque así no ocurra, al final empiezan los trastornos neuronales y eso ya es mas complicado, puesto que se trata de un problema físico y no mental. Cuentan algunos científicos, que tienen pruebas de personas que tanto tiempo se han machacado mentalmente en que tienen un cáncer, que al final han alterado las moléculas del lugar donde creían tenerlo hasta adquirirlo de verdad.

Se que cuando se habla de problemas psíquicos, a la mente de casi todo el mundo viene la frase de que no es tan fácil y la verdad, no lo es, pero ¿porque? Pues porque nunca nos han educado para ello, aprendemos a andar, a hablar, a comunicarnos de una forma u otra y también aprendemos a todo lo que con el paso del tiempo la vida nos va demandando, por ejemplo; un mecánico a reparar automóviles, un electricista a repara instalaciones y averías eléctricas y así un infinito numero de aprendizajes. Cuando se trata del cuerpo, aprendemos que el frio nos trae enfermedades como los resfriados, pulmonías y demás. El tirarnos de una altura considerada, la ruptura de algún que otro hueso, los golpes duelen, el fuego quema, pero todo eso lo aprendemos porque solo ejercemos aprendizajes sobre lo físico, es decir, en el caso de la salud, sobre nuestro cuerpo, ya de niños nos enseñan que una manzanilla calentita, alivia los dolores de vientre.

Cuando una persona se fractura un hueso del brazo por ejemplo, lo vemos pasar con un yeso en esta extremidad y reaccionamos, “esa persona tiene un hueso fracturado” no hace falta que nos lo digan, lo estamos viendo, pero ¿que pasa si vemos una persona a la que aparentemente no le ocurre nada, no lleva yeso, no estornuda, no se lleva la mano al vientre ni nada, que nos pueda indicar?. En ese caso no reaccionamos, simplemente no le pasa nada, pero puede que esa persona este pasando por una crisis de nervios o ansiedad y como eso es invisible, pues no pasa nada, es mas, si en algún caso nos lo cuenta, nuestra respuesta es; sal a pasear, no eches cuenta, disfruta y olvídate de nervios. Si, como si fuese tan fácil.

Para poder correr en maratones, entrenamos tanto la resistencia del nuestro cuerpo como, el control de la respiración para dosificar. Para poder ser cantantes profesionales, entrenamos nuestras cuerdas vocales y el control del flujo en el aire que expulsamos o almacenamos en los pulmones, pero, para cuando pasamos por una crisis de ansiedad ¿que recursos tenemos? ¿el ingerir medicamentos que nos anulan por completo? Es mas, ¿como evitamos el llegar a pasar por esas crisis? También tiene su solución, pero como decía antes, a eso, por lo menos aquí en occidente, no tenemos costumbre de educarnos y está demostrado que tiene solución y esta se llama “dominar la mente”. Imagina que te compras un caballo sin domar y montas sobre el, se pueden dar dos casos, o que el caballo te tire, o que te lleve a donde el quiera, pero si después de adquirir el caballo lo domamos, el caballo irá a donde nosotros queramos y no así y todo, contamos con la posibilidad de que algún día se desboque, pero es una posibilidad de poco porcentaje.

Ahora vamos a llevarnos el ejemplo a la mente. Esta gran desconocida debido a que pocas veces miramos nuestro interior ya que estamos muy entretenidos mirando el exterior, no es otra que nosotros mismos, no es el cuerpo, no es la voz, no es el tacto, no es lo que vemos, pero si es la encargada de decirnos como es nuestra voz, lo que tocamos, lo que vemos, porque ella es la que percibe y etiqueta todo, ella es la que nos hace creer que algo es feo, bonito, raro, normal, mas importante o menos y todo eso sin tener en cuenta que lo que percibe no es igual a lo que percibe la mente de otro ser, puede que lo mas importante que percibamos, para otro ser no tenga tanta importancia, por lo que ya deja claro que la importancia en si, no lo tiene lo que percibimos sino como lo hace nuestra mente.

Imaginemos que la mente es el caballo anteriormente nombrado sin domar y empecemos a domarlo, cuando hayamos terminado esa labor, seremos nosotros los que dominemos la mente y no ella a nosotros, esa es la única forma de conseguir eliminar todos sus caprichos y engaños. Solamente a través de la sabiduría, podemos eliminar los engaños y para eso, tenemos que ser concientes de que los problemas existen, pero también existen las causas del problema y como en todo, la solución a las causas.

Imagina que en el fondo de un vaso de agua, depositas una moneda y a continuación, en este mismo echas polvo de arena, agitas el vaso. Podrás comprobar que la moneda no se ve. Ese seria el estado en que nos encontramos, el vaso; sería nuestro cuerpo, el agua; nuestra mente, la arena; seria nuestros pensamientos y la moneda; la naturaleza pura de nuestro ser, donde se encuentra la realidad de todo. Esta claro que con la arena agitada, el agua no va a dejar ver la moneda, es decir, con los pensamientos agitados, la mente no va a dejar ver la naturaleza real de nuestro ser y esa agitación nos traerá, confusión, ansiedad, estrés, agobio... Si dejamos un tiempo el vaso quieto, la arena se posará en el fondo y podremos ver la moneda. De igual modo si dedicamos un pequeño tiempo de nuestro día a día a posar en quietud, el alboroto y la agitación de los pensamientos se aplacará en el fondo de nuestro ser y la mente nos permitirá ver la realidad de las cosas, nuestro ser. Seremos puro como cuando nacimos, sin manchas que alteren nuestro ser como, el odio, el apego, la avaricia, la ira y desde esa percepción asentada, podremos eliminar todo trastorno mental.

¿Cual es el método? La meditación, no hay otro, quizás si durmiésemos bien, podríamos calmarnos durante una horas, pero eso no pasa, mientras dormimos, tenemos sueños abstractos y pesadillas que no nos dejan descansar en plenitud y por eso, solo contamos con la meditación.

Ya no tanto, pero un tiempo atrás, antes de que las enseñanzas ancestrales de otras culturas se extendiesen por todo el mundo, el meditar se veía como culto a otras religiones, pero no es así, da igual de que religión eres para meditar, solo se trata de cuidar algo muy importante de nuestro ser a lo que no estamos acostumbrados cuidar, la mente, nuestra energía, nuestro espíritu, nuestro ser viajero. Otro motivo que nos a tenido apartado siempre de la meditación, son los grandes mandatarios, ya que en un tiempo se propuso la meditación en los niños como asignatura de enseñanzas, pero, cuando ya estaba todo casi a punto y aprobado, como por arte de magia, desapareció el acuerdo de encima de la mesa sin saberse mas de el ¿sabéis cual fue el motivo? A los grandes mandatarios no les interesa seres despiertos y sabios, les interesa seres con los que puedan hacer lo que deseen.

Solo me queda decirte que, esto que cuento es como lo veo, no tiene porque ser como tu lo veas y respeto tu forma de hacerlo, escribo esto por si alguien se pudiese valer de ello, si crees que no te puede valer para nada, por lo menos lo he intentado y te doy las gracias por leerme.

Bueno, me despido de este largo escrito con un beso/abrazo grandísimo para todos y con el mayor deseo de que viváis bien, felices y en paz, deseo de quien no es mas que vuestra percepción. Juan Chía.

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